Si pensamos en qué elementos forman nuestro salón, sin duda el primero que nos viene a la mente es el sofá. Puede ser que sea el mueble que más utilicemos a lo largo de nuestra vida: nos sentamos para ver la televisión, hablar con amigos o familiares, ver series, dormir o simplemente descansar. Por eso, encontrar el sofá perfecto para nosotros y nuestras necesidades es crucial: debe ser confortable, duradero, que se amolde a nuestro salón y con el material perfecto, además de tener en cuenta el numero de personas que lo utilizarán diariamente. Pero si tenemos que decantarnos por una característica, te recomendamos que lo crucial es que sea cómodo. Pruébalos las veces que haga falta, siéntate o túmbate, lo importante es que elijas uno que se amolde a tu cuerpo y necesidades de descanso.

Una vez tengas calaras todas estas premisas, toca elegir que forma y tipo seleccionar entre la gran variedad existente. No te preocupes, nosotros te traemos una clasificación para que los diferencies y te hagas una idea de por donde guiar tus ideas:

  1. Sofá lineal:

El sofá clásico por excelencia. De 2 a 3 asientos se adaptan a cualquier estancia de tu hogar. Si el salón dispone de amplitud puedes combinarlos y crear más espacios de descanso para visitas o familiares.

  1. Sofá chaise longue:

Con un salón grande una apuesta ganadora es el chaise longue. Normalmente son de 3+2, con un lado más largo para poder recostarte cómodamente o en caso de urgencia, para dormir.Un modelo que da un toque moderno al espacio y maximizar el confort. Por cierto, el lado más largo pégalo a la pared y generarás más espacio y zona de movilidad.

  1. Sofá rinconero:

Tiene un parecido con el chaise longue, pero este tiene ambos lados igual de extensos, con lo que generas espacio de descanso para grandes grupos o familias. Con su forma, queda igual de bien en salones grandes que pequeños.

  1. Sofá modular:

Pero si lo que buscas es crear un salón diferente cada vez que aburras, sin duda, el sofá modular es tu opción. Dividido en piezas individuales que se pueden poner o quitar cuando sea necesario. Lo mejor es que no tienes que pensar en el tamaño de tu salón, pues los módulos se adaptan a cualquier espacio. Consigue funcionalidad y personalización.

  1. Futones:

Inspirados en los colchones japoneses que se pliegan para ahorrar espacio, este tipo de sofá tiene doble funcionalidad: de normal ejerce de sofá de una o dos plazas y además te da la posibilidad de extenderlo y crear una cama. Muy parecido al sofá cama pero con aspecto moderno. Por su tamaño viene ideal para generar una plaza extra, y aprovechar para crear espacios nuevos: rincón de lectura, de coser, etc.

  1. Sofá cama:

Parecido al futón pero con mayor aspecto de sofá, se recomienda para salones o comedores de hogares con pocas espacio. De día es un sofá totalmente completo y por la noche una cama para invitados de ultima hora. Tener en cuenta que se extiende, por lo que medir bien la estancia para que no elimine zonas de paso.

  1. Sofá chester:

Un clásico por excelencia, es un sofá más acorde a estilo más clásicos o vintage. Formado por brazos curvados , respaldo bajo a la misma altura y un capitoné continuo. Se caracteriza por ser robusto y rígido, por lo que a muchas personas les parece poco incomodo. Una apuesta arriesgada pero elegante para tu hogar

  1. Sofá ergonómico:

Son sofás formados por respaldos reclinables y asientos extensibles para modelar a nuestro gusto dependiendo de la tarea que estemos realizando. Muchos de ellos, incluso llevan espacio de almacenaje debajo de los asientos o incluso en los reposabrazos.

Una vez elegido que tipo de sofá te gusta más o se complemente mejor al espacio del que dispongas, viene la elección del material. Hay una larga lista de materiales que elegir cuando tapices tu sofá, pero debes de tener claro la utilidad que le quieras dar al sofá igual que la facilidad de limpieza y que complemente a la perfección la decoración de tu casa:

Telas sintéticas: suelen ser duraderas y mantienen muy bien los colores, además se arrugan poco. Las más conocidas son el acrílico, la lycra, el poliuretano, la poliamida y el poliéster.

Tapizados en textil natural o sintético: fáciles de combinar, de mantener e incluso de lavar. Forman parte de este tapizado: lana, seda, lino o algodón.

Tapizados en piel: son más caros y más delicados de mantener. Se puede elegir entre pura anilina, semi anilina, piel vuelta, polipiel o piel sintética.

Elegir el sofá perfecto que vas a poner en tu vida es difícil, por eso te recomendamos que visites alguna de nuestras tiendas asociadas. Gracias a su atención personalizada te aportaran todo tipo de explicación o ayuda para que tu elección se vuelva mucho más fácil.

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